Nuestra cosa consistía en disfrazarnos colonialmente e ir sentadas en la ricura de Mustang saludando a quien se asome.
Bueno, nos dijeron de todo, nos lanzaron rosas sea por disgusto o gusto, no sé pero a pesar de dos ataques de tos tenaces y horas en el sol fue una experiencia interesante. Algunas cosas que nos dijeron:
-¡ME DIÓ UN BESOOOO!
-¡Colecciónalas, colecciónalas!
-Deme una cola
-Llamameee
-¡Bienvenidas a Ecuador!
-Ayer pasamos juntos ¿no te acuerdas? Nos fuimos a cenar....
Ojalá que nunca me vaya a olvidar la imagen de tanta gente hasta en los edificios, ese momento Ecuador me gustó aún más. Tampoco me quiero olvidar del primer extraño a quien le regalé una rosa, ni del Elvis preguntón, ni del ebrio flechado.

estaban bailando los cocochos

1 comentario:
HOLA!!
KE LINDISIMO!!
SALU2
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