domingo, 31 de mayo de 2009

Basta

Basta, basta... Parece que un gran porcentaje de la gente que me importa se derrumba, y yo parezco infectada de un pesimismo y una tristeza increíble. Ahora sí me quejo, carajo, de que las cosas que uno hace no siempre tienen vuelta atrás, y que simplemente no es mi vida para vivir, y no puedo hacer nada más por ayudar. Estoy exhausta, vacía, y llena de otras cosas no tan buenas. Mientras tanto me pregunto qué diablos tengo yo, qué karma me tengo que ganar, para en la proxima vida, si hay tal, me vaya medio bien.
Me molesta que sólo haya cómo ayudar hasta cierto punto, quiero dar todo, quiero que todos sean tan felices como yo quiero ser. Si no puedo, creo que el mundo sería mejor si nadie se hablara, nadie se conociera, y así no tenga la experiencia de tener la tristeza tan enorme y venenosa que es sentir que se te van de las manos, que talvez a esa persona que tanto amas no la vuelvas a ver porque no le dio la gana de vivir. Sentir que siempre estarán contigo, aunque sea en alma, dándote cuenta el egoísmo que eso significa, porque no estarás con ellos.

1 comentario:

radicaLibre dijo...

Debemos tener la humildad de admitir que no podemos controlar todo a nuestro alrededor sin dejar de hacer lo que esté a nuestro alcance para ayudar al resto, LET IT BE!