Ajuiii... Como dice mi madre cuando está cansada. Pues algo así se da este momento, tras hacer pocos ejercicios de mi deber de física mi agotamiento mental llegó a su magnitud máxima. Ves, hasta el leguaje se me chispoteó. Aver Pame distraigámonos.....
Ayer me di cuenta de que no encajaba. No sé si no encajaba ahí desde hace poco tiempo o toda mi vida, pero sentí como si me hubiera subido al bus al vuelo y el resto no tuvo los huevos para hacer lo mismo. Me da pena dejar esos recuerdos atrás, pero supongo que la vida continúa, y Dios sabe que daría lo que sea para no caer en un constante ambiente de superficialidad... talvez es por esta desilusión que mi malhumor matutino no se esfumó después del desayuno. Mi hermana me preguntó si estaba cabreada. Por falta de una explicación coherente o simplemente pereza de encontrarla, dije que no. Ella tampoco se lo creyó.
Ser la Chama no parece tan duro. No lo es, pero tengo que lidiar con toda esa necesidad que tiene la gente de mi alrededor por protegerme. De gente, de palabras, de ejemplos... No es culpa de nadie, simplemente es otra cosa más con la que tengo que lidiar todos los días. Vamos ahí Pame, dale sonríe.
domingo, 14 de enero de 2007
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3 comentarios:
hmm...tiene toda la razón. no me lo creí.
Sif, y a ver si dejas ver esa sonrisa o aunque sea los cachetes enrojeciéndose.
mi pame a mi me pasa lo del bus todo el tiempo...
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