No estoy enojada, no estoy triste. Estoy dañada.
No puedo confiar como antes, y cuando me digas que me amas, por más que lo jures, no te lo voy a creer... y no sé hasta cuándo lo dudaré. Espero que se me pase pronto. Talvez esto significa que no te he perdonado todavía, porque no existe tal cosa como perdonar y no olvidar.
No es fatal. Mejoraré. Sólo... tiempo.
Y silencio.
miércoles, 14 de enero de 2009
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